Gran Logia Simbólica Española

R.·. L.·. Renacimiento Nº 64

La R.·. L.·. Renacimiento abrió sus puertas el día 3 de diciembre de 2005, dentro de la GLSE La formaron inicialmente hermanos y hermanas que procedían de una Logia veinte años más antigua llamada Concordia IV. Desde el primer momento trabajó en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el más tradicional y practicado en la Masonería española. Es una logia mixta que eleva toda su actividad, según la antigua fórmula, “a la gloria del Gran Arquitecto del universo”. El objetivo esencial de la Logia Renacimiento fue, desde sus primeros pasos, lograr el equilibrio ideal de cada uno de sus miembros, y de todos entre sí, a través de la armonía y operatividad a que invita nuestro viejo Rito Escocés, y mediante el rigor en los trabajos masónicos.

El nombre de la Logia indica su esencia: todo francmasón, en su Iniciación, muere simbólicamente para renacer. La Iniciación no lo convierte en otra persona, pero sí le abre el camino de una nueva vida en la que habrá de proceder de otra manera gracias al estudio, al trabajo y al perfeccionamiento personal. La vida que ha llevado hasta ese instante, sin duda útil y necesaria, queda atrás. El Francmasón debe renunciar a parte de sí mismo y elevarse hacia un renacer que no destruye nada pero sí cambia, completa y sobre todo perfecciona. En ese renacimiento, como en el que vivió la Humanidad en los siglos XV y XVI, no hay miedo, no hay rupturas drásticas, pero sí un antes y un después: el que supone el comienzo de un trabajo iniciático, una trayectoria interior que no concluirá nunca y que, si se hace con rigor y equilibrio, cambiará el centro de gravedad de la psique de cada cual, del mismo modo que el conocimiento y la reflexión cambiaron, hace quinientos años, la comprensión del mundo, del universo y del hombre mismo. La Humanidad despertó entonces gracias a la luz del saber; nosotros aspiramos a despertar también, a renacer iluminados por la Luz del conocimiento iniciático.

 

Forma de ser y trabajar

La personalidad colectiva de nuestra Logia puede sintetizarse en los siguientes puntos:

    • Concedemos una gran importancia al Rito y al esforzado rigor en su práctica. Es la herramienta que nos permite dejar atrás, por unas horas, el ruido que aturde el mundo profano y nos lleva a trabajar nuestro interior con eficacia. Somos rigurosos en nuestra vestimenta, en nuestro trato y en nuestro concepto ceremonial y ritualístico, porque sabemos que eso resulta útil para nuestro trabajo. Como dice la vieja máxima, lo que haces, te hace.
    • Trabajamos en busca de la trascendencia del ser humano, independientemente de sus creencias personales. El objetivo común es el perfeccionamiento interior de cada uno de nosotros. Cómo refleje cada cual ese perfeccionamiento en su vida profana, la que hay fuera de las puertas del Templo masónico, es cosa que atañe al libre albedrío de cada Francmasón.
    • Damos una gran importancia al lenguaje masónico por excelencia: el simbolismo, cuyo estudio comienza por el conocimiento de las herramientas que se manejan en cada Grado y que continúa con el estudio de los símbolos de las diferentes civilizaciones humanas a lo largo de los tiempos. Sin dejar de lado las inquietudes sociales, inherentes a todo francmasón, nuestra Logia se esfuerza en el trabajo interior mediante el proceso iniciático de perfeccionamiento en el simbolismo. Porque sabemos que el símbolo es la llave maestra para abrir la puerta del conocimiento.
    • Somos un grupo humano muy variado: tenemos orígenes, profesiones, formaciones, opiniones, creencias y características personales muy distintas; pero, como ocurre siempre entre francmasones, eso no supone una dificultad para nuestro trabajo sino todo lo contrario: nos esforzamos en la empatía, en trabajar aquello que nos une y dejar a un lado lo que nos separa. Si todos fuésemos o pensásemos igual, si creyésemos todos en lo mismo, el Aprendizaje sería imposible. Todos somos distintos pero nos incardina el hecho de que todos venimos a la Logia a lo mismo: al trabajo iniciático, a la perseverancia en unas vías trazadas hace muchos siglos que han demostrado que llevan muy lejos si se las sigue con exactitud.

La Logia Renacimiento, inscrita con el nº 64 en el registro de la Gran Logia Simbólica Española, trabaja cada quince días, habitualmente los primeros y terceros martes de cada mes, y comparte su lugar de trabajo con otras tres Logias de la GLSE Nuestro objetivo es doble: la exigencia para con uno mismo y la generosidad para con los demás. Y para con todos, la Fraternidad. Como dice el proverbio latino, per aspera ad astra: por la dificultad, hacia las estrellas. 

Localización: Madrid

Nuestro email: renacimiento@glse.org

Nuestra página web: http://www.logiarenacimientomadrid.com/joomla/index.php

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