Gran Logia Simbólica Española

Primer discurso del nuevo Gran Maestre

AL PROGRESO DE LA MASONERÍA UNIVERSAL

LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD

Queridos Hermanos:

Al prometer el cargo para el que me habéis elegido me he comprometido a no olvidar mi condición de Aprendiz francmasón. Es uno de los motivos por los que me permitido la libertad de colocarme el mandil blanco con la baveta levantada en lugar de los atributos propios del Gran Maestre. Este compromiso, adquirido tras una larga reflexión, se debe a diversos motivos que deseo compartir con todos vosotros.

Con vuestra elección como Gran Maestre me habéis dado un gran honor y una gran responsabilidad, pero no se infiere de esto ninguna gracia ni conocimiento especial. Ningún Gran Maestre está exento de errores y a buen seguro que mi mandato será un ejemplo de ello. Sí espero vuestra fraternal ayuda y sabiduría para decirme vuestra sincera opinión de cualquier tema o proyecto; para trabajar como un equipo unido, como una Obediencia unida, con objetivos que compartiremos, donde sin duda por mi cargo debo ejercer liderazgo, aunque sin vuestro fraternal consejo no llegaremos muy lejos. El mandil blanco también quiere recordarme a mí mismo mi condición de Aprendiz en todo momento de este mandato. Son demasiados los ejemplos en Masonería en los que el color del collar o del mandil alejan a la persona de la realidad de su entorno, del compromiso de ser el representante del conjunto y no de una parte, del pensamiento en el corto plazo; o incluso lo llevan a creerse por encima del resto y, en otras ocasiones, a olvidar la temporalidad del cargo. Nuestra tradición impone que un V.·. M.·. pase a Guardatemplo cuando termina un mandato; es una tradición que no debemos olvidar tampoco para el actual Gran Maestre.

Pero hay más razones para el cambio simbólico de mandil que he realizado. En la última Asamblea de Tarragona se planteó un cambio de reglamentos. Entre otros puntos se consideraba la necesidad de que cualquier candidato a Serenísimo Gran Maestre tuviera un mínimo de 5 ó 7 años de antigüedad como Maestro masón. Finalmente, por el devenir de la votación, no se cambiaron nuestros reglamentos y se continúa con el mínimo de 3 años que figura actualmente. De todos vosotros es conocido que, si se  hubiera aprobado dicha enmienda, hoy no estaría yo leyendo este discurso, pero no puedo olvidar el sentimiento mayoritario de la Asamblea, y debo ser consecuente y respetarlo. Considero, con toda humildad, que el resultado de las elecciones, con un 72% de los votos emitidos en favor de mi candidatura, me ofrece un amplio apoyo para aceptar el cargo. Es obvio que, de entre vosotros, no soy el Maestro con más conocimientos acerca del rito, tradición o historia de nuestra Obediencia. Este tema podía plantear dudas acerca de mi candidatura a muchos HH.·. He de confesar que yo mismo tampoco he estado exento de estas dudas. Si me habéis ofrecido este amplio apoyo no será por mi conocimiento del rito; supongo que habrá sido por mi capacidad de gestión, y espero, si me lo permitís, de liderazgo. No pretendo ni espero que el color amarillo de mi nuevo mandil me haga cambiar de parecer, pues a buen seguro que no me iluminará de conocimiento alguno. Sirva pues a todos, y a mí mismo, este mandil blanco con la baveta levantada, como ejemplo de las limitaciones con las deberé afrontar mis nuevas obligaciones.

Renovación

Durante todo el periodo electoral tuve la oportunidad de hablar con HH.·. de prácticamente todas las logias. Un buen número de vosotros me hicisteis llegar la ilusión por un cambio, por una renovación en el fondo y en las formas, con respeto a nuestra tradición masónica. También mi hicisteis llegar vuestras dudas, vuestros temores. Los trataré sin tapujos, no me gusta ir con rodeos. Una de las preocupaciones más extendidas era la situación política en Catalunya. Es motivo de preocupación legítimo y creo compartido por todos los presentes, sea cual sea nuestro ideario político, pero en Masonería no debemos tratar de política, y especialmente de temas que pueden generar división entre los HH.·. Son muchos los temas que podemos trabajar, centenares las carencias de nuestro sistema y miles los problemas que hay en el mundo. Busquemos trabajar en los proyectos que nos unen y dejemos fuera de las puertas del templo todo aquello que nos divide. Dejar los metales en las puertas del templo debe implicar también buscar la unión sin descanso. No tengo dudas, podemos trabajar en múltiples temáticas simbólicas y sociales que aunarán nuestros esfuerzos y facilitarán nuestro crecimiento.

Otro tema que planteó dudas fue el proyecto de Vallès 86: las nuevas instalaciones en el oriente de Barcelona. Hoy ya no es un proyecto, es una realidad. Cierto que tenemos muchos retos aún por delante pero, como decía a algunos HH.·., firmamos una hipoteca a 15 años: restan doce y medio. Las instalaciones de Vallès 86 nunca me ha generado dudas acerca de su necesidad y oportunidad. Me comprometí con el proyecto desde el primer momento y, junto con otros HH.·., trabajamos activamente para sea que un éxito hoy y mañana. Sinceramente creo que debemos hacer todos los esfuerzos necesarios para disponer de las sedes más dignas posibles. Debemos ofrecer una imagen de normalidad ante el mundo profano, cosa que no ocurre cuando la necesidad nos obliga a trabajar en lugares poco dignos. Especialmente creo en la oportunidad que nos ofrece crear un patrimonio que es todos, que consolide nuestro futuro y que facilite el crecimiento de la Masonería liberal en España. Un patrimonio que, con el tiempo, nos ofrezca solidez económica. Un patrimonio del que todos nos sintamos orgullosos.

El desafío sigue, sin duda. Con las limitaciones que nos impone la realidad del pago con moneda profana, debemos iniciar nuevos retos. Sin dudarlo, el Oriente de Madrid es el próximo. Puede no ser el único. Está claro que debemos ser realistas en todo momento. No dudéis, por favor, de mi pragmatismo en este sentido, como yo no dudo de mi obligación de redención de cuentas y de mantenimiento de la estabilidad de la GLSE. Por ello algunos de estos proyectos no los podremos afrontar en solitario: deberemos buscar la complicidad de otras obediencias liberales. Debemos combinar la complicidad con liderazgo. Complicidad con obligaciones compartidas. Complicidad con fraternidad.

Con este fin os propongo iniciar los trámites administrativos para obtener el reconocimiento de la GLSE como entidad de utilidad pública sin ánimo de lucro. Además de un reconocimiento oficial hacia la Masonería, implicará exenciones y beneficios fiscales que reconoce la legislación actual, como las desgravaciones a donaciones y cuotas periódicas. El H.·. José Manuel Sevilla está ya al cargo de dicha tarea, junto con nuestra Secretaria Técnica.

Comunicación

En mi programa hacía una especial mención a la comunicación, tanto interna como externa. Para ello se creará un equipo de trabajo. Para la comunicación externa contaremos con el H.·. Francisco del Barrio y para la interna con el H.·. Luis Algorri, junto con la Gran Maestra Adjunta, Pilar Giráldez. Pero la pregunta importante es qué vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer. Las propuestas de trabajo que plantearé a la Comisión Permanente y al Gran Consejo son las siguientes:

  • Renovación de la página web de la Obediencia, para lo que ya se ha establecido un presupuesto. Se renovarán tanto los contenidos abiertos como se facilitarán los contenidos de uso interno.
  • Facilitar que las logias con menores recursos puedan disponer de su propia página web. La Obediencia ofrecerá ayuda técnica y económica para ello.
  • Edición de una newsletter trimestral como herramienta de comunicación interna y de contenido público.
  • Presencia en las redes sociales de forma mucho más activa que la actual. No solo por Facebook, sino también por Twitter y otros canales que hoy se nos ofrecen con una inmejorable oportunidad con relación a su coste.

Propongo establecer un nuevo sistema de comunicación entre el Gran Consejo y las Logias. Teleconferencias periódicas del Gran Maestre con los VV.·. MM.·. Como mínimo con posterioridad a cada Gran Consejo y cuando la situación lo requiera. También debe establecerse un mecanismo por el que un determinado número de VV.·. MM.·. puedan solicitar una reunión por TC de este tipo como vía de comunicación entre las Logias y el Gran Consejo. Si bien algunos, por nuestra actividad en el mundo profano, estamos familiarizados con la TC, puede que no sea la mayoría. El número de Logias es elevado. No será fácil, soy consciente, pero os pido, ya por anticipado, paciencia. No tengo dudas de que con el tiempo será una herramienta muy valiosa que facilitará la vertebración territorial y la integración de las Logias más aisladas por razones geográficas. Probaremos con un sistema y, si no funciona, cambiaremos el sistema de TC; y si no funciona buscaremos otra solución… Antes de llegar a las señales de humo encontraremos nuestro trazado en el sistema de las teleconferencias.

Más importante aún es qué comunicamos al mundo profano. Definirnos. Establecer las bases. Conocernos a nosotros mismos.

Este será uno de los objetivos de la próxima Conferencia de Maestros que os propongo convocar. Definir qué y cómo comunicamos. Pero tenemos más retos para esta próxima Conferencia de Maestros. Propongo debatir la forma y el fondo de nuestra Asamblea anual. La cantidad de recursos y tiempo que invertimos en ella es elevado. En mi humilde opinión, el provecho es poco. Como base del trabajo os propongo seguir los modelos que ya tenemos como ejemplo en Obediencias hermanas. La Obediencia propondrá un tema de trabajo anual en Logia, para posteriormente poder debatir y poner en común nuestras ideas en la Asamblea. Para dar tiempo a ello hay que buscar el consenso para simplificar la revisión y aprobación de los asuntos administrativos. Posiblemente podremos empezar algunos de los trabajos el viernes por la tarde. Debemos revisarlo y debatirlo.

Mi propuesta es celebrar una conferencia de Maestros para debatir y consensuar la comunicación y la reforma de la asamblea. Propongo que se celebre en Madrid a finales del primer trimestre del próximo año. Cuento con el Distrito Centro para ello. El encargo ya está hecho.

El primer tema de trabajo que propongo a esta asamblea es el de la Memoria Histórica. Propongo la creación de un grupo de trabajo a nivel nacional, coordinado por nuestro H.·. Borja Celerain de la R.·. L.·. Altuna, a la que hay que felicitar por el excelente trabajo llevado a cabo en este campo. Citando a nuestro H.·. Iñaki Zuloaga en Memoria de una luz, “¿Para qué remover el pasado? En primer lugar, por decencia. También por humanidad. Desde luego por respeto”. Personalmente añado: para restablecer el nombre de la Masonería en el mundo profano. Pocas son las victorias de la dictadura que permanecen de una forma tan ignominiosa en nuestro entorno como el daño al buen nombre de la Masonería.

Ideas realizables

En mi programa hice poca o nula mención a nuestra presencia y actividad internacional. Comporta un esfuerzo considerable de tiempo y recursos económicos, y la mayoría de los HH.·. de nuestra Obediencia son escasamente conscientes de nuestra implicación en esta área. En primer lugar, debemos establecer como propia la obligación de explicar más claramente la actividad, debemos hacer partícipes de ello a un mayor número de hermanos, pero también debemos aportar ideas, trabajar con think thank que permita dar sentido a algunos de estos foros. En la última reunión de la Unión Masónica del Mediterráneo (UMM) se planteaba la necesidad de aportar ideas a los graves problemas a los que nos enfrentamos. Yo añado: ideas pragmáticas, realizables. Desde aquí os planteo trabajar una propuesta. El programa de intercambio de estudiantes universitarios en la Unión Europea, conocido como Erasmus, ha facilitado que centenares de estudiantes tengan una idea más real de nuestra unión y de nuestras diferencias.

¿Por qué no proponemos crear un programa de intercambio de estudiantes entre los países de la ribera del Mediterráneo? Un programa suficientemente dotado para que la clase media de los países árabes pueda realizar estancias temporales en universidades europeas. ¿Por qué no proponemos que los programas de ayuda a la investigación, que hoy deben incluir un mínimo de tres países europeos, faciliten la participación de centros de investigación de países del otro lado del Mediterráneo? Nuestra participación en el AME y el Comalace debe facilitar que estas u otras ideas lleguen a la Comisión Europea. No van a solucionar problema alguno, pero podemos ayudar a crear puentes entre dos realidades a las que hoy separa mucho más que un mar. Abramos la mente, HH.·., generemos ideas, proyectos. Serán realizables o no, pero no debemos estar quietos. El movimiento genera energía.

El crecimiento

No ocultaré mi pretensión de conseguir un crecimiento armónico de nuestra obediencia. Las matemáticas nos dicen que debemos incrementar las entradas y reducir las salidas para que esto sea una realidad. Las entradas las podremos incrementar gracias a la mejora de la comunicación, por el trabajo fraternal con Obediencias hermanas y por buscar, sin descanso, que la nuestra sea una Obediencia que genere la unión. Como he dicho con el tema de la Memoria Histórica, a mi entender es una prioridad la normalización de la Masonería en nuestro país. Eso no lo conseguiremos en solitario. Debemos potenciar el trabajo con las Obediencias liberales en el EME, debemos intentar iniciativas conjuntas con aquellos que son HH.·. aunque a veces no nos reconozcan como tales. Comunico que los primeros pasos en este sentido ya se están dando, con reuniones con el GOI y con una propuesta de reunión con la GLE. Habrá muchas más, no lo dudéis. No podemos pretender crear puentes en el Mediterráneo si somos incapaces de crear puentes entre Hermanos.

¿Cómo reduciremos las salidas? Pues esto, HH.·., está en manos de todos. Debemos conseguir que nuestras Logias sean templos, en toda su definición. La Obediencia debe aportar herramientas, facilitar la gestión, generar ilusión, buscar proyectos, generar debates, asumir y promover ideas, y aunar los esfuerzos, pero ante todo debe generar unión.

Aunque sea un aprendiz, finalmente os hablaré del rito. Propondré a las Logias que trabajan en rito francés, así como a aquellos que quieran participar, la creación de una comisión para establecer un rito francés oficial de la Obediencia. Tenemos la patente para los tres grados: vamos a hacer honor a ella.

Finalmente, en los Reglamentos Generales propondré pocos cambios. No me gustaría dedicar las próximas asambleas y esfuerzos a ello, pero hay algunas cosas que debemos solventar. Una prioridad será el establecimiento de distritos electorales, tanto para la elección de Grandes Consejeros como para los miembros de la Alta Cámara de Justicia u otros. De hecho, es lo que hacemos en la práctica, pero debemos aclararlo.

Gratitud

Por último, quiero agradecer a la Hermana Nieves Bayo todo el apoyo que me ha mostrado durante estos últimos meses. Este Aprendiz ha podido avanzar un poco en el conocimiento de la gestión de la Obediencia gracias a un traspaso que considero ejemplar. Hermana, te he dado las gracias en muchas ocasiones. Lo hago ahora en público. Espero hacer lo mismo cuando me corresponda. También os citaré a dos HH.·., con los que me unen, al igual que con muchos otros, lazos que van más allá de la fraternidad. En primer lugar, al H.·. Miquel Guillem, al que, si soy sincero, no estoy seguro de darle las gracias, pues fue el primero en llamarme y proponerme que me presentara al cargo. Querido Hermano: dentro de tres años, ya veremos si te doy las gracias… En segundo lugar, a mi hermano mayor Eduard Rodés, quien, al contrario de Miquel, intentó disuadirme de la loca idea de presentarme. Tengo que confesar que empleó recursos convincentes aunque, visto lo visto, no lo bastante convincentes. Agradezco enormemente a ambos que sean mis amigos. Y claro está: a todos los HH.·. de mi logia, Descartes; de mi distrito, el Catalano-Balear, y de mi Obediencia, la Gran Logia Simbólica Española, por ofrecerme la confianza y el honor de liderar un proyecto, una ilusión, un sueño.

No pongamos límites a nuestra ilusión, a nuestras ideas, a nuestros sueños. Dejemos que sea la tozuda realidad nuestro límite, pero sin dejar nunca de imaginar cómo podemos hacer del mundo un lugar mejor.

Queridos Hermanos, hay mucho por hacer y el reverso de nuestro mandil nos recuerda la brevedad de nuestro tiempo:

Carpe diem.

O.·. de Vitoria, 9 de junio de 2018

  • Usuarios

  • Eventos

      Otros eventos

    • Siguenos

    • Contacto

      Ponte en contacto con nosotros haciendo click en este enlace.

      Fomulario de contacto

    • Copyright © 2013 Gran Logia Simbólica Española. Todos los derechos reservados. Sitio web creado por Embat